Cosas que puedes hacer todos los días para estimular la Inteligencia Emocional de tu bebé

Cuando nuestros hijos llegan al mundo, desde ese momento ya debemos ir enseñándoles diferentes cosas, incluso muchas las hacemos sin darnos cuenta. En lo que respecta a las emociones, comenzamos nombrandolas, luego a que las interprete de manera correcta y obviamente también a controlar las que los lleven a tener consecuencias negativas.

Al hacer eso, no solo le enseñamos, sino que además estimulamos su inteligencia emocional. Entonces lo mejor que puedes hacer es que cuando tu bebé se sienta contento, enojado o incluso triste, díselo y también anímalo a que preste atención a cada gesto de cada emoción, no importa que no sepa hablar. Luego cuando menos te des cuenta se fijará en las emociones de los demás y así llegará a compartir emociones y además entenderá su importancia en las relaciones sociales.

Es muy importante estimular la Inteligencia Emocional

Jamás debemos de perder de vista lo importante que estimular a nuestros hijos, no solo en la inteligencia emocional, si no en cada uno de los aspectos. Hay muchas formas de estimular en este caso, la Inteligencia Emocional, puedes hacer muchas cosas. Fátima Ortiz, quien es psicóloga, recomienda los siguientes ejercicios para realizar con el bebé en casa. El único detalle a tener en cuenta a cada momento es estar tranquila y serena en cada práctica.

Música relajante: Lo primero recuéstate boca arriba, coloca a tu bebé sobre el pecho para que escuche tu corazón y así remontara a la etapa prenatal, cuando se sentía confiado y seguro. Esto poniendo música relajante, es más si cuando estabas embarazada ponías música, lo mejor es que pongas la misma que usabas en ese momento, ayudará más.

Cántale y arrúllalo: Al hacer esto estás fortaleciendo los vínculos afectivos, hay muchas canciones de cuna, rimas infantiles que puedes encontrar en internet, libros o en otros lugares. En lo posible mueve tus brazos y piernas al son de la canción.

Colócalo sobre una sabanita: En este caso toma dos extremos y pídele a tu esposo o a quien te acompañe en ese momento que tome los otros dos extremos. Luego mézanlo como si fuera una hamaca.

Habla con él: ¿Cómo? Describiéndole en voz alta todo lo que estás haciendo, como el lavarse las manos, cuando te vistes, limpias la casa, etc. Y cuando digas poemas o rimas infantiles, deberías de exagerar la entonación.

 

Fuente: Padres e hijos